lunes, 27 de diciembre de 2010

Escrito adictos diciembre

El relato del grupo de escritura Adictos de diciembre. Darle la vuelta a un demonio.


Uno para cada lado.

La chica se abalanza contra el que tiene más cerca, agarrándolo de un brazo mientras el otro decide que la puerta de salida de la juguetería es mucho más divertida que su mandona hermana mayor. Y el niño sortea a la gente, desafiante, hasta lograr cruzarla. Porque ella tiene que perder un tiempo precioso en tirar de su gemelo hasta darse cuenta de que, si no lo suelta, no va a llegar a tiempo.

El señor que está ojeando una estantería de cuentos infantiles -quizás para algún sobrino, pues por la poca ilusión de sus ojos está claro que no tiene hijos- la mira con reprobación. Esa jovencita debería dejar de gritarle al pequeño. ¿Será su hijo? Cada día empiezan más pronto... Si no debe tener más de diecinueve. ¿Y cómo pretende cogerlo con zapatos de tacón?

La señora que está con una niña pequeña agarrada a su mano, mirando unas muñecas, hace ademán de agarrar al niño. Pero se lo piensa mejor. La madre de esa joven no debería haberla dejado sola con sus hermanos para elegir los regalos de navidad. Está claro que no se caen muy bien. Y además, la pintura de sus uñas está algo descascarillada. Y ni siquiera está maquillada. Si no se arregla como Dios manda, ¿qué ejemplo pretende dar a sus hermanos?

El chico que pasa por la sección infantil, dirigiéndose a los videojuegos, la mira enarcando una ceja. Antes, en clase, cuando la miraba agitar su preciosa y cuidada melena rubia en la mesa de delante, estaba interesado en ella. Pero eso era antes. Cuando la chica todavía tenía tiempo para pasar con sus amigos. Y para peinarse mejor.

Y la joven corre, dejando al otro gemelo a salvo detrás, gritando el nombre de su hermano pequeño, cruzando la puerta de salida de la tienda. Y llega tarde. La carretera está demasiado cerca de la acera.

Va a suceder otra vez. Mientras corre, las lágrimas ni siquiera tienen tiempo de formarse en sus ojos. Pero va a volver a pasar. La vida es dura si te despiertas una mañana con tus padres muertos en un accidente de coche y te encuentras como tutora legal de tus dos hermanos pequeños. Quién te habría mandado cumplir los dieciocho hacía un año...
Y son Navidades. Las primeras solos. Y los dos gemelos, que todavía no lo han asimilado, protestan contra el mundo rebelándose contra la única que se preocupa por ellos. Contra su única familia.

Y el coche, que no ve al niño, no frena.
Va a volver a pasar. No es que la otra vez lo hubiera visto en persona. Pero en su imaginación fue su culpa. Como ahora. La primera vez por creer que los odiaba por prohibirle salir con su nueva pandilla. Ésta por no poder con todo y no haber previsto que los gemelos iban a pelearse y, al intentar separalos, salir cada uno corriendo por un lado.

Intenta cerrar los ojos, no mirar. Pero no puede, sigue corriendo. Es muy probable que el coche la pille también a ella.

Y entonces siente un brazo fuerte en su cintura. Y cruza como un rayo la carretera, el punto al que el coche se acerca, el sitio donde está pasando el gemelo. Y el brazo la suelta en el otro lado de la calle. El abrigo del hombre que los salva huele raro, como a huevos podridos. Él desaparece tan rápido como ha llegado. Apenas logra ver su cara, ocupada como está en llorar de tensión y alivio, en abrazar a su hermano. Pero juraría que la cercanía a la muerte la ha hecho alucinar. Pues entre los cabellos del desconocido que los ha salvado sobresalen dos cuernos.

15 comentarios:

  1. Curiosa la reacción del demonio ese. Ella está atormentada. ¿No aprovechará para ganarse su afecto con favores?

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  2. Jajaja, Marcos quiere continuación, parece... y yo también!!

    Me gustó mucho tu relato, Amaya. Besos!!

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  3. No... solo es un demonio que va por el mundo haciendo buenas acciones.

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  4. Si, si, eso dicen todos. Respecto a la continuación... no soy el más indicado para pedir esas cosas actualmente jeje.

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  5. Yo doy por hecho de que ese demonio tiene alguna intención oculta :P

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  6. buuu!!! ese demonio era hellboy!!! jaaja me gusto!!
    un final muy interesante...

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  7. hummm... me ha gustado muuucho:D

    El mío tiene algo similar, así que espero que te pases y que lo disfrutes también, querida Amaya:D

    kissess

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  8. pobres demonios, siempre les buscamos segundas intenciones...

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  9. Bueno, ¡eso sí es retorcer a un monstruo! Qué difícil, los otros demonios no lo han de querer, y las personas le ven segundas intenciones xD

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  10. Me gusta mucho tu demonio, sin querer lo veo sexy aunque no lo hayas descrito, y me gustaría conocerlo mejor. Aunque yo tampoco soy quien para pdir continuaciones. Besos

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  11. Gracias por comentar (parece que me repito, xd).

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  12. Hola guapa!! Me ha encantado,de verdad. Has retorcido al monstruo en dos frases y lo has hecho divinamente. Vamos a tener mas buenas obras de ese demonio??? Besitos

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  13. ¡Hola, Amaya!

    Amé la narrativa omnisciente con la que desarrollaste tu relato y ese final sorprendente donde el demonio es humanizado me dejó sin palabras.

    Saludos Karuna ^^

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